Secundarios podrán tener tres materias previas y faltar lo que quieran
Paulatinamente los aspectos constitutivos a la preparación de un adulto responsable se desdibujan en la Provincia de Río Negro. Con explicaciones psicologistas que distan enormemente de ser profesionalmente adecuadas, las autoridades educativas dieron un nuevo paso para que se corra el umbral de la responsabilidad. Tres son ahora las materias que un alumno podrá llevarse previas y no habrá ningún número de días/ausencias que pueda dejar al alumno libre. Una suerte de waiver (perdón) para ir a clase cuando se quiera.
Por supuesto que esta disposición se conforma de frases, oraciones y palabras que intentan incorporar expresiones de supuesto “progresismo” inexistente en ningún país realmente “progresista” del mundo. Al mismo tiempo, desalienta claramente el aspecto preparatorio en cuanto a la conformación de una adulto que, en su gran mayoría, ingresarán al circuito laboral, el que les será especialmente duro proviniendo de una escolaridad que los justifica, por presunción de “inclusión”, en casi todos sus errores.
La información:
Los alumnos rionegrinos del nivel medio, cualquiera sea la modalidad que cursen, podrán pasar de año aunque adeuden tres materias, según una reciente resolución adoptada por el Consejo Provincial de Educación.
La medida, conocida a pocos días de la finalización del ciclo lectivo, pone como condiciones a los alumnos para matricularse en el ciclo superior, que concurran al período complementario del mes de febrero "en las asignaturas no acreditadas" y la adopción de un "acuerdo con los padres y alumnos para incorporarse a una instancia complementaria de evaluación/acreditación, para superar las dificultades".
La resolución 3298, que firman Amira Nataine, a cargo de la presidencia del Consejo Provincial de Educación y Fabiana Serra, secretaria general, tiene una serie de consideraciones acerca de la "inclusión educativa como derecho individual y social".
Sostiene que "la promoción de un año escolar se define por sumatoria de materias aprobadas, cuando debiera ser producto de un análisis fundado sobre las posibilidades de cada estudiante de continuar aprendiendo, si es promovido al tramo inmediato superior".
En un anexo afirma que la medida apunta a "proponer a los estudiantes otras oportunidades de construcción para la acreditación de los saberes"; "propiciar la revisión de la concepción de evaluación/acreditación de circula en las instituciones mediante el trabajo colectivo y la formulación de acuerdos institucionales" e "involucrar a las familias en las instancias complementarias de evaluación/acreditación, reposicionando la responsabilidad de los adultos en la construcción del conocimiento y la ciudadanía plena".
En el caso de que "el espacio curricular adeudado es correlativo de otro existente en el año inmediato superior" la instancia complementaria de evaluación/acreditación "se desarrollará en simultáneo con el cursado de dicho espacio, el cual contiene los saberes que el estudiante no pudo llegar a construir".
Si por el contrario no fuera correlativa, "será de duración anual; comprenderá la presentación de producciones escritas por trimestre" cuya evaluación será "coherente con las propuestas de enseñanza efectivamente desarrollados" y "no existirán para ellos las instancias de exámenes finales".
Los directivos y docentes decidirán "mediante qué dispositivos y estrategias se llevarán a cabo" las instancias complementarias de evaluación/acreditación y "fijarán los tiempos institucionales de encuentro y devolución de las producciones de los alumnos".
Los alumnos que cumplan con las producciones solicitadas y obtengan 7 o más puntos "acreditarán el espacio curricular al finalizar el ciclo lectivo", mientras que quien no cumpla con las condiciones de acreditación "deberá hacerlo en el período complementario".
La resolución se suma a la disposición 68/11, dictada días atrás, que impide que los alumnos queden libres cualquiera sea el numero de faltas que registre en el ciclo escolar, para lo cual faculta a los supervisores de nivel medio y los equipos directivos de los establecimientos a "diseñar y aplicar dispositivos" para favorecer su permanencia en el nivel secundario".
También allí se apela al "compromiso de los estudiantes y sus familias cuando sean menores de edad" y encomiendan a directivos, docentes y preceptores a "planificar abordajes institucionales que permitan revisar el modelo escolar imperante".















