Ahaaaa… miren por donde saltó la liebre… Más de cien empresarios de China llegan para invertir en minería
Más de cien empresarios y funcionarios del gobierno chino serán recibidos por la presidenta Cristina Fernández el jueves próximo, y entre los principales temas a tratar figura la actividad minera. Cabe aquí recordar o señalar que China tiene el triste record de ser el país con más muertos en minería del mundo. En parte porque China tiene la industria minera más grande del mundo, pero su historial de seguridad en las minas es deficiente por las medidas. China, representa el 40% de la producción mundial de carbón, pero el 80% de las muertes de los mineros de todo el mundo cada año. Un minero chino tiene 100 veces más probabilidades de morir en un accidente que un minero en los EE.UU.
Sin embargo, el historial de China de seguridad es mejor que lo que era hace unos años, aunque sigue siendo sumamente deficitario. En el año 2004, más de 6.000 mineros chinos murieron en accidentes en las minas - más de tres veces el nivel del año pasado de víctimas mortales, o sea 2000 muertos contra 120 que mueren en los EEUU. La India, que es la tercera industria minera después de China y los EE.UU., redujo de 200 muertos (año 2000) por año a 35 en su última medición conocida.
En otras palabras, habrá que estar muy atentos a los sistemas de trabajo de los chinos en nuestro país.
"Hay un interés muy grande de China por la actividad minera de nuestro país", aseguraron desde la Secretaría de Minería, en declaraciones divulgadas por el diario Buenos Aires Económico.
Las empresas mineras y de hidrocarburos chinas invirtieron en Latinoamérica u$s 27.000 millones, y u$s 12.661 millones fueron adquisiciones petroleras realizadas en el 2010.
A mitad del 2011 se comenzó la construcción en el país de una planta refinadora de cobre con una inversión inicial de u$s 500 millones con participación china, en un sector que se ve favorecido por el negativo marco regulatorio para el país. La intención es que Argentina quede entre los primeros productores de cobre a nivel mundial.
"Uno de los puntos centrales es generar mayor valor agregado a partir de plantas refinadoras", dijeron desde Minería, desde donde adelantaron que por los acuerdos para explorar en el país, el mes próximo se estará recibiendo a una delegación china para visitar zonas productivas.
El stock de IED chino en la Argentina creció a una tasa anual acumulada de 60% entre el 2004 y el 2010.
Esos fondos se dirigieron a los sectores de recursos naturales, por lo que si bien el comercio bilateral se cuadruplicó los últimos años, eso no revirtió la composición del intercambio: mientras China inserta en el mercado argentino productos con mayor valor agregado, importa cada vez más productos primarios.
Las exportaciones a China crecieron sólo un 6% en el total del año pasado, para alcanzar los u$s 6.507 millones, mientras que las importaciones crecieron 38% para llegar a los u$s 10.612, lo que dio un saldo negativo en la balanza bilateral de u$s 4.105 millones.
Si se compara con el 2010, la ampliación del déficit comercial fue del 163%, según el INDEC.
El sector que representó más adquisiciones a China fue el de bienes de capital, por un total de u$s 3.146 millones, un 25% más que en el 2010.
Por otro lado, las ventas a la segunda economía mundial mostraron incrementos más bajos que las compras. Las exportaciones de productos primarios fueron de u$s 4.647 millones, un 9% más que en el 2010.
Las ventas de manufacturas de origen agropecuario, que engloban las de aceite de soja, crecieron 21% el año pasado y ascendieron a $1.232 millones.
Las exportaciones de manufacturas de origen industrial, por su parte, fueron las que más crecieron, con un avance de 24% en el 2011.
La asimetría no se da sólo con el intercambio argentino: con toda América latina el patrón de comercio es similar.
El intercambio con el gigante asiático será el disparador de la reunión que Cristina, junto al canciller Héctor Timerman, tendrá el jueves 23 en el Palacio San Martín con la comitiva que encabezará el miembro permanente del Politburó del Partido Comunista de China (PCCH) Zhou Yongkang, y la ministra de Justicia, Wu Aiying.















