Chávez ordena celebrar su intento de golpe cuando aún la democracia existía
No es el mejor ejemplo a recordar. Nadie puede negar que Chávez accedió finalmente al poder por un proceso electoral y debería ser en realidad otro proceso electoral el que finalice o le de continuidad a su mandato. Pero, festejar y recordar su intento golpista cuando aún existía un Gobierno electo por elecciones, termina por intentar justificar la interrupción de procesos democráticos según sea la ideología del pretendido liderazgo de quien, desde las armas, se arroga la decisión que solo deben tomar las urnas.
Lo cierto es que el presidente venezolano dirigirá este sábado una parada militar para conmemorar el 20º aniversario del fallido levantamiento militar contra Carlos Andrés Pérez. Días atrás, Chávez, afirmó que las FFAA son "chavistas en el corazón y el alma"…"La oposición dice que va a limpiar las Fuerzas Armadas del chavismo, tendrán que acabar con ellas. ¿No lo entienden todavía?" dijo ahora el Presidente Chávez.
El desfile, en el que participarán tropas del Ejército, equipos blindados, aviones y helicópteros, se realizará en la explanada del paseo Los Próceres, en Caracas, lugar de las tradicionales paradas castrenses.
La fecha del 4 de febrero de 1992 es considerada por Hugo Chávez como el inicio de su revolución bolivariana, que el jueves celebró los 13 años de su llegada al poder mediante elecciones.
Como teniente coronel del Ejército, el actual mandatario encabezó la sedición contra el presidente Carlos Andrés Pérez, quien la sofocó en pocas horas obligando a la rendición de los alzados. El oficial se responsabilizó de la conspiración y con un corto discurso en la televisión llamó a sus camaradas a entregar las armas. Por aquellos años, Chávez estaba más próximo al nacionalismo de derecha del ahora fallecido Coronel Mohammed Ali Seineldin, que a su actual proximidad a la revolución cubana. Tal era por aquel entonces la proximidad con el movimiento militar carapintada que, el ex Prefecto, Raúl “el vasco” Sagastizabal, a cargo del Grupo “Albatros” que se levantara el 3 de diciembre de 1990, a fines de 1994 con un grupo de amigos funda el CEAM, "Centro de Estudios Argentina en el Mundo", siendo designado Presidente del mismo, en cuya calidad viaja a Caracas a fines de marzo de 1995, para regresar en compañía del Teniente Coronel Hugo Chávez y sus colaboradores, Coronel Luis Dávila y Dr. Manuel Quijada, y compartir con ellos una serie de eventos conmemorativos.
Lejos ya de estos recuerdos que quizás Chávez prefiera ya no remover, la noche del jueves pasado, mientras celebraba su triunfo en 1999, Chávez dijo en un discurso al país que la Fuerza Armada venezolana es "chavista en el corazón y el alma".
"La oposición dice que va a limpiar las Fuerzas Armadas del chavismo, tendrán que acabar con ellas. ¿No lo entienden todavía?", señaló. Esta expresión de Chávez hace dudar sobre el verdadero sentido del proceso electoral a desarrollarse el 7 de octubre próximo. Es como si se debiera pensar que un resultado electoral distinto al que espera Chávez, debiera estar condicionado por la voluntad militar y no por la voluntad popular.
Las celebraciones por el 4 de febrero comenzarán este viernes con conciertos y fuegos artificiales en Los Próceres, continuarán el sábado con el desfile militar y una concentración de partidarios del Gobierno y para el domingo Chávez tiene programada una cumbre de la Alianza Bolivariana para los pueblos de Nuestra América (ALBA).
El chavismo lanzó, en los últimos días, una campaña masiva dirigida a presentar el golpe liderado por Chávez como la "semilla" de la revolución bolivariana, repitiendo el discurso de rendición y resaltando la frase "Por ahora no se lograron los objetivos" pronunciada en ese entonces.
Según revelaciones del propio presidente, la conspiración comenzó en los cuarteles en 1983 adoptando los ideales del prócer independentista Simón Bolívar. Desde antes de su llegada al Ejecutivo venezolano, mostró simpatías por el líder cubano Fidel Castro y en 2006 se declaró socialista. Claro que, antes de esto, Chávez y los militares que lo secundaban mantuvieron un vínculo epistolar con Mohamed Alí Seineldín y los ex uniformados recluidos en el Penal Militar de Magdalena. Por aquellos tiempos, en esa prisión, los carapintadas pegaron en la pared de una de las celdas un poster con la imagen del teniente coronel bolivariano. “Por ese entonces, los venezolanos tenían una profunda admiración por nosotros”, confió a este diario Hugo Abete, ex mayor del Ejército y mano derecha de Seineldín.
Por otra parte, el diputado Darío Vivas, encargado de movilizaciones del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), dijo que en la parada militar se va a ver "al pueblo en armas".
"Nos vamos a encontrar con lo que se construyó en estos 13 años, el pueblo marchando alegre junto con la Fuerza Armada, vamos a ver cómo el pueblo unido trabaja en función de la independencia total de nuestra patria, libre y soberana", indicó.
El político socialcristiano Eduardo Fernández, quien pese a oponerse a Pérez cerró filas en la defensa de la democracia durante el golpe de 1992, calificó la sedición de Chávez como un "acto bárbaro, primitivo y salvaje".
"Se usó como argumento que había corrupción y pobreza en Venezuela. En el actual gobierno hay tanta o más pobreza que la que existía entonces, disimulada porque el ingreso fiscal ha sido enorme gracias al costo del precio del petróleo, que ha permitido financiar las misiones sociales", afirmó.















