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Sáb19052012

Actualizado19.05.2012 (00:07)

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El atentado iraní en Washington y Buenos Aires es muy útil… pero suena a oportuna farsa

Que Irán es un régimen fundamentalista y de matriz política autoritaria no es un elemento muy discutible más allá de las particularidades, su cultura, historia y opción religiosa. Ahora que; de golpe, todo el mundo se indignó por un presunto atentado sobre el embajador de Arabia Saudita en Washington, supuestamente planificado por un ciudadano nacionalizado norteamericano de nacimiento iraní y un prófugo ahora radicado en Irán. Suena muy forzado. Más forzado aún suena que sea Irán como Nación, la que haya planificado una acción de esta naturaleza con solo 2 personas. Si a esto se le suma que el presunto terrorista justo toma contacto en México con un agente encubierto de la DEA, infiltrado en el Cartel narco de los Zetas, suena más forzado aún. ¿Cuántas posibilidades hay de que un ciudadano norteamericano, nacionalizado, viaje a México y justo se contacte, sin mediar más acción, con un agente encubierto de la DEA?


Quizás, solo quizás, lo más probable es que a este ciudadano norteamericano, Manssor Arbabsiar, de 56 años, se lo haya estimulado para que se embarque en esta acción (de hecho en muchos países esto es en si mismo un delito), con el solo objeto de crear una situación de tensión con Irán en un momento crítico para la economía global, cerca de los procesos eleccionarios y bajo la cobertura de un atentado contra funcionarios de Arabia saudita e Israel. Ambos países aliados estratégicos de los EEUU. Poca gente recuerda o hace memoria que Arabia Saudita también es un régimen fundamentalista, que es quien más ejecuciones públicas por decapitación práctica anualmente.

En principio, nada se ha hecho público que pruebe la participación de Irán como Nación – Estado, en este presunto atentado sobre los EEUU, Israel y la Argentina. De hecho y hasta donde se ha conocido y / o publicado, a la Argentina no se le habría informado nada sobre esta situación, siendo que por reciprocidades en la lucha contra el terrorismo internacional debería haberse hecho. ¿No se hizo porque no había datos concretos o porque no se quiso informar? ¿Qué acciones, contactos o comunicaciones desarrollo el detenido Manssor Arbabsiar y / o el prófugo Gholam Shakuri en Argentina? ¿Cómo eran los planes de los atentados en Buenos Aires? Nada se sabe… nada se a dicho.

¿Cuanto de esta situación tiene relación con el anuncio que el Gobierno de los EEUU hizo previo al aniversario del 9 11?

También el Departamento de Justicia y el Departamento de Estado, en la figura de Hillary Clinton, hizo referencia a que el atentado iba a ser con un “arma de destrucción masiva”. Técnicamente estaríamos hablando de una bomba nuclear o una bomba o acción de naturaleza química o bacteriológica. ¿Dónde está? ¿Porque no la mostraron? ¿Quien la estaba construyendo? ¿Con que recursos? ¿Con que elementos? La afirmación es gravísima como para dejarla en el aire. Como para que el mundo se impresione y piense que cualquier loco suelto, puede contactarse con un cartel de drogas, obtener un arma de destrucción masiva y realizar atentados contra objetivos de tres países.

Convengamos que, por lo que se informó y mostró, todo parece ser muy endeble.

La versión oficial. Según el Departamento de Justicia estadounidense: un iraní contrata a un cartel narco mexicano para asesinar al embajador de Arabia Saudita en Estados Unidos. Esa es la trama que reveló la inteligencia estadounidense al detener a dos hombres que presuntamente planeaban atentados en ese país y en Argentina.

El detenido es Manssor Arbabsiar, de 56 años. Nacido en Irán, tiene la ciudadanía estadounidense y lo vinculan con facciones revolucionarias del gobierno iraní. Gholam Shakuri, el otro presunto involucrado, permanece prófugo. Está sindicado como miembro de los Quds, un grupo que se proclama guardián y exportador "de la revolución islámica" y que reporta directamente al líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Hoseyni Jamenei.

La investigación surgió cuando Arbabsiar, que vivía en Texas, contactó a un agente encubierto de la DEA en México. Quería ayuda del cartel narco de los Zetas para asesinar al embajador árabe en Estados Unidos, Adel Al-Jubeir.

Según un comunicado del Departamento de Justicia estadounidense, el presunto terrorista aseguraba estar bajo las órdenes de su primo, un "gran general" de Irán vinculado con los Quds. En julio, Arbabsiar habría depositado 100.000 dólares en una cuenta bancaria encubierta del FBI, como adelanto del pago por el homicidio, cuyo total ascendería a 1.500.000 dólares. ¿Cómo puede ser que los EEUU con todos los recaudos que se toma le de la tan preciada ciudadanía a un iraní que tiene un primo General del régimen Iraní y relacionado con los Quds?

El agente encubierto le prometió que cuatro hombres llevarían a cabo la operación y Arbabsiar prometió volver a viajar a México para abonar la suma completa. El plan era bombardear el restaurante donde solía cenar el embajador. Cuando el agente encubierto le avisó que otros podrían morir en la operación, el terrorista no le dio importancia.

A fines de septiembre, Arbabsiar voló a México por última vez. Las autoridades de ese país le negaron la estadía y lo subieron a un vuelo de regreso. Fue arrestado por el FBI durante un trasbordo en el aeropuerto JFK de Nueva York. Más tarde confesaría todos sus planes. No logró llevar a cabo ninguno de los intentos de asesinato.

Arbabsiar debe presentarse hoy ante la justicia estadounidense, acusado de conspiración para asesinato, intento de uso de armas de destrucción masiva y conspiración para terrorismo internacional, entre otros. Enfrenta una posible pena de prisión perpetua.

Arabia Saudita advierte a Irán: "Alguien tendrá que pagar" por el plan terrorista

El príncipe Turki al Faisal, ex jefe de los servicios secretos saudíes, declaró hoy en Londres que las pruebas de que Irán está detrás del complot de Teherán para asesinar al embajador saudí en Washington son "abrumadoras" y que "alguien tendrá que pagar" en ese país.

"Las pruebas son abrumadoras, muestran claramente la responsabilidad oficial iraní", estimó el príncipe Al Faisal, ex embajador en los Estados Unidos y Reino Unido, en una conferencia sobre petróleo.

"Alguien en Irán tendrá que pagar, independientemente del nivel en el que esté" por este acto "tan criminal que es indescriptible", agregó.

Por su parte, Irán acusó a EE.UU. de crear una crisis artificial por la nueva acusación de terrorismo

Para la Cancillería iraní, la acusación de que Teherán pretendía asesinar al embajador saudita en Washington y atacar embajadas en la Argentina fue "una puesta en escena" vinculada a "un complot estadounidense y sionista" contra su país.

El portavoz del Ministerio del Exterior iraní, Ramin Mehmanparast, rechazó las acusaciones y habló de una "puesta en escena" vinculada a "viejas políticas hostiles" contra Irán y un "complot estadounidense y sionista". "Este es un espectáculo ridículo que busca sembrar discordia", dijo el funcionario, que sostuvo que las acusaciones buscan "ayudar al régimen sionista a superar su aislamiento".

Sobre el particular, la Web www.prensaislámica.com señala que;  Un representante de Irán en Washington, DC, dijo a ABC News que la historia del gobierno de EE.UU. era “falsa”.
Las acusaciones tienen como telón de fondo las tensiones de larga data entre Irán y los Estados Unidos y Arabia Saudita. En el último año, Arabia Saudita ha tratado de construir una alianza anti-Irán para rechazar la creciente influencia de Irán en la región. Arabia Saudí ha comenzado a experimentar un levantamiento chiíta feroz desde la semana pasada y ha culpado indirectamente a Irán por los disturbios en la región de al-Qatif en la parte oriental del reino. Los líderes chiíes saudíes y de la comunidad han desestimado las alegaciones de los funcionarios de Arabia Saudita, diciendo que han sido incitados solamente por la opresión de Riad y las conductas discriminatorias.