Hola Derecho, te estamos llamando… ¡queremos trabajar!
Por : Luis Otero
Los centros de atención al cliente, conocidos como call centers, agrupan a 60 mil trabajadores en todo el país. Pero el sector aún no tiene una legislación específica para su área. ¿Qué derecho tienen estos trabajadores, en su mayoría jóvenes, en cuanto a salud y salario? ¿Qué tienen que ver las agencias de personal con la precarización del empleo?
De un lado, el cliente furioso porque le aumentaron la cuota del servicio sin previo aviso. Del otro, la representante de atención al cliente que aguanta por contrato todo lo que le recrimina quien llama. La llamada termina, y ya hay otra más en cola esperando.
Roxana trabaja en el call center hace 9 meses para pagar su carrera universitaria. Cuando fue a la primer entrevista le prometieron “trabajar en un ambiente agradable, con posibilidades de progresar y una excelente remuneración. Cosa que no sucedió en la realidad:
actualmente sufre de ataques de pánico, depresión y estrés. Su sueldo no se modificó desde que empezó a trabajar, y se incrementa únicamente por premios o incentivos ya que el básico no llega al mínimo vital y móvil.
En el call center donde trabaja, operan con tres clientes diferentes: uno de telefonía móvil, una tarjeta de crédito internacional y un canal de venta televisiva. El sistema le informa a Roxana qué línea la está llamando. Y como en uno de los llamados se equivocó en el saludo, del sector de Recursos Humanos le llegó un memo notificándole que de repetirse le descontarían parte del sueldo.
¿Pueden dictarse estas cláusulas abusivas? ¿Deben los trabajadores de este sector trabajar 6 horas seguidas con únicamente 15 minutos de break (descanso)? ¿Puede su sueldo básico ser menor que el mínimo vital y móvil? Actualmente existe un proyecto de ley que cuenta con media sanción en la Cámara de Senadores para regular estas situaciones.
Un intento de poner fin al abuso
Recientemente el senador Ramón Mestre presentó un proyecto de ley para regular este sector. Los puntos centrales, donde no hay una legislación clara, son:
• Cinco jornadas semanales de 6 horas cada una
• Descansos de 15 segundos entre llamadas
• Sueldo básico equivalente al salario mínimo vital y móvil
• Obligatoriedad de estudios físicos y psíquicos anuales.
• Licencias por examen para estudiantes universitarios.
• Condiciones ambientales y de infraestructura.
• Exámenes médicos pre-ocupacionales.
• Período de adecuación una vez que la ley se reglamente.
A causa de este proyecto, se produjo el éxodo de algunas empresas extranjeras de telemarketers (venta telefónica) ya que se alertó acerca de un proyecto de ley que regularía el sector. Cabe destacar que este éxodo se produjo el año pasado, cuando se generó el rumor. Y en medio, 16 mil trabajadores quedaron en la calle.
El Senador Alfredo Martínez, titular de la Comisión de Trabajo del Senado, habla del proyecto de ley enviado a Diputados con media sanción:
Clik aqui Video Alfredo Martinez
Abuso laboral importado
Algo muy común en esta práctica es la de “regular” la modalidad de trabajo mediante contratos con legislación de otro país. Al tratarse de empresas extranjeras, normalmente los contratos de trabajo no coinciden con la legislación local, por lo que en casi todos los casos el trabajador desarrolla su actividad como si estuviera en el exterior.
“Trabajo para el Customer’s Care Center de una automotriz americana” cuenta Nicolás. “Es donde los usuarios hacen valer la garantía de los autos que produce esta empresa. Pero como son usuarios de allá, tengo que hablar como si estuviera allá y copiar el acento de los que me llaman. Lo malo es que no tengo feriados locales, me puede tocar trabajar Navidad y Año Nuevo, no tengo permisos de examen y no me pagan los convenios porque no tengo sindicato.”
Todavía está en carpeta el tratamiento de esta nueva legislación. Según el senador Martínez, “no se trata de atacar al sector empresarial, mucho menos en este rubro que está en constante crecimiento. La mayoría de las empresas de este tipo suelen ubicarse en las cercanías de las universidades, donde el grueso del estudiantado son jóvenes que necesitan una salida laboral rápida para poder solventarse sus estudios. Y no por esto deben tolerar este tipo de abusos: con esta ley buscamos equiparar sus derechos con los de cualquier trabajador que ya esté regulado”, concluye.















