Gendarmería Nacional… el pato de la boda. Garre la descabezó. 19 Comandantes a su casa
Con amigos así… quien quiere enemigos. Es la frase que corre por los pasillos del Edificio Centinela. Así paga la conducción política de la fuerza la aceptación de haber sido y ser los Gendarmes políticos de los conflictos sociales… este es otro concepto que se extiende en los mismos pasillos. Garré descabezó a más de la mitad de la conducción de la Gendarmería.
Está en duda el futuro del jefe de los gendarmes, Héctor Schenone, aunque, por ahora, sigue en funciones. Internamente que Schenone continúe cayó muy mal. No solo le cortaron la cabeza a Comandantes y áreas que no tenían nada que ver con el Proyecto X, sino que el Comandante General que había firmado el oficio judicial donde se reconocía e informaba sobre lo actuado, quedó en control de su Comando.
Claro que, por ahora, el miedo a pasar a situación de Retiro, lo que conlleva una perdida brutal de ingresos (pueden caer hasta un 200% o incluso más respecto a lo que cobran en situación de actividad) opera como un disciplinador de indignidades toleradas. Los desplazados se encuentran en la más absoluta de las soledades y los que asuman seguirán cobrando salarios que se diferencian de manera extremadamente significativa si perdieran la condición de “actividad”; y, eso, sin contar los extras que implican algunos cargos y funciones (coche, comida, diversos gastos y hasta los trámites personales, entre otras varias ventajas)
Concretamente la Ministra Garré, en un comunicado oficial, Seguridad advirtió que el recambio corresponde al "ciclo normal de ascensos y pases a retiros", y afirmaron que no se corresponden por el escándalo generado a raíz el Proyecto X. Es obvio que se puede mentir abiertamente. El volumen de los cambios, mientras se sostiene al Jefe y subjefe de la Gendarmería Nacional, tiene absoluta relación con un disciplinamiento interno; una manera de mostrar hasta donde puede llegar la arbitrariedad en el manejo y disposición del poder político. La Justicia no es un factor en los movimientos. La discrecionalidad y el silencio de los discrecionados y de los bendecidos a seguir… sí. También se registraron algunas modificaciones entre los oficiales de Prefectura y la Policía Federal, pero estos no fueron significativos.
Tras el escándalo por las tareas de inteligencia interna que realizó Gendarmería, la ministra Nilda Garré aceleró la purga de la cúpula de esa fuerza al pasar a retiro a nueve comandantes generales y diez comandantes mayores.
También hubo cambios y pases a retiro en la Policía Federal y en la Prefectura Naval. Pero en ninguna de las otras dos fuerzas se produjeron modificaciones tan radicales en las estructuras de mando como en la Gendarmería Nacional.
En las últimas horas, se especulaba con que el jefe de Gendarmería, comandante general Héctor Bernabé Schenone sería reemplazado por el segundo de la fuerza, el comandante general Juan Sainz. Entre los comandantes generales desplazados se encuentran el director general de Personal, Jorge Nieto; el director general de Operaciones, Jorge Cabral; el director genera de Apoyo, Daniel Pérez.
Otro de los comandantes generales obligados a pasar a retiro sería Marcelo Martinengo, director de Inteligencia Criminal y jefe del área donde se desarrollaba el Proyecto X. El propio Schenone admitió la existencia del sistema de inteligencia cuando envió al juez Norberto Oyarbide una jugosa explicación de por qué sus hombres espiaban a delegados de la empresa Kraft Food y Pepsico Snacks, entre otros dirigentes sociales.
También fueron pasados a retiro los oficiales que conducían el Servicio de Administración Financiera de la institución, encabezado por el comandante mayor Oscar Raúl Guidone. La salida de nueve comandantes generales representa la purga de más de la mitad del máximo escalafón de la fuerza.
Ayer, en el Ministerio de Seguridad se mantuvieron cautelosos y herméticos a la hora de hablar de los recambios. “La ministra Garré será quien va a dar mayor información cuando asuman los nuevos mandos, de todas maneras es algo común y ya estaba programado, no se hagan películas”, deslizó un funcionario de esa cartera.
En Prefectura sólo fueron pasados a retiro dos prefectos generales y cuatro prefectos mayores. Menos que lo previsto. Hasta ahora, en la cúpula de la vapuleada Policía Federal no habrá cambios, sólo se resolvió el pase a retiro de tres comisarios mayores. Pero sí se barrió a 24 comisarios inspectores, una suma considerable. “En simultáneo ascendieron 12 comisarios inspectores, incluyendo a la primera mujer que llegó a esa jerarquía, y 34 comisarios a comisarios Inspectores, consolidando un proceso de renovación generacional en la fuerza”, informaron en el Ministerio de Seguridad.
Anoche algunos miembros de la plana mayor de Gendarmería no sabían nada. “Son 19, es una barbaridad. La verdad es que no sé nada”, se excusó un oficial de alto rango.
“El proceso de selección que se inició en septiembre de 2011 implicó que por primera vez autoridades políticas del Ministerio participarán como observadores de los procesos de las juntas de calificaciones que realizaron cada una de las fuerzas. Esto permitió evaluar los procesos y los criterios aplicados por cada una de las instituciones”, informaron desde la cartera de Seguridad a través de un sorpresivo comunicado de prensa lleno de incógnitas que nadie quiso despejar.















