De esto no se habla. Project X es el instrumento oficial para espiar a obreros y dirigentes sociales
Gendarmería Nacional es el instrumento… ¿o uno de los instrumentos? La situación sería casi graciosa sino tuviera el potencial de la arbitrariedad, el exceso y el riesgo potencial de hasta la muerte misma. El Gobierno que se llena la boca de no reprimir las protestas sociales, de haber dejado atrás las tareas de inteligencia sobre sus opositores políticos, sociales u organizaciones, sucumbe frente a sus propias miserias y la tentación de siempre saber que hacen aquellos sectores sociales y políticos que no comulgan con la verdad oficial y el mensaje único.
Como suele suceder con otros gobiernos y con este también, difícilmente pongan algo por escrito, pero luego ordenan que sus estructuras de Seguridad les provean toda la información que creen necesitan para desarrollar sin impedimentos sus objetivos políticos. La extrema ingenuidad o la extrema viveza, hicieron que el Jefe de la Gendarmería, Comandante General Héctor Schenone, admitiera ante la Justicia que el Proyecto X existe y tiene por finalidad hacer inteligencia en los conflictos sociales y en sus líderes. Sean estos líderes sociales, políticos, gremiales y / o estudiantiles.
Así, queda evidenciada la desnaturalización de una fuerza de seguridad de frontera que el Gobierno Nacional ha ido paulatinamente transformándola en una suerte de Policía Interior, disponiéndola para reprimir los conflictos sociales que se le oponen y comprometiéndolas en tareas policiales de orden delictivo común. ¿O alguien puede suponer por un minuto que el Proyecto X, su financiamiento, disposición de recursos y personal adscripto puede ejecutarse sin el conocimiento y las ordenes del Ministerio del Interior, Defensa y Poder Ejecutivo en general?
Lo ciertos es que el “Proyecto X” o Project X, como dice el documento oficial de la Gendarmería, lo reconoció el jefe de la fuerza, Héctor Schenone, ante la Justicia. Admitió la existencia de una unidad que se infiltra en las protestas para hacer inteligencia y obtener datos de sus líderes.
El comandante general Héctor Schenone, jefe de Gendarmería, lo reconoció ante la Justicia. La fuerza que dirige tiene un programa secreto para espiar a obreros y dirigentes sociales, que vulnera la Ley de Inteligencia Nacional.
Así surge de un escrito que el propio Schenone le envió a la Justicia en el marco de la causa 14.966/2011, caratulada "Gendarmería Nacional s/delito de acción pública c/Hermosilla, Darío Javier y otros".
En ese texto, Schenone admite que Gendarmería tiene en marcha un programa, llamado "Proyecto X", que tiene como objetivo obtener información personal, creencias, movimientos bancarios y direcciones de líderes de movimientos sociales y gremiales.
La causa tomó el nombre de Darío Javier Hermosilla, quien fue delegado sindical y formó parte de las protestas contra la empresa Kraft Food en 2007 a la que le reclamaban mejoras salariales y la reincorporación de trabajadores despedidos. Efectivos de la Gendarmería Nacional y la Policía Federal fueron desplegados en aquel entonces para evitar el corte que realizaban en la Panamericana.
La difusión del documento enviado por Schenone se hizo esta noche en el programa “A Dos Voces” del canal de cable Todo Noticias, en el cual también se difundieron cámaras ocultas que confirman que agentes de la Gendarmería se infiltran entre los delegados sociales y en las protestas para hacer Inteligencia e identificar a sus cabecillas. En esas imágenes se puede ver como efectivos de la fuerza intentan hacerse pasar por periodistas para obtener información.
El protocolo que regula el funcionamiento del programa "Proyecto X" de Gendarmería Nacional prevé el almacenamiento de datos como inmuebles, recursos financieros o bancarios (como por ejemplo cajas de ahorro, plazos fijos, efectivo, cheques, préstamos, tarjetas de crédito); "papeles" (esto es documentos personales tales como cédulas de identidad, DNI, licencia de conducir, número de CUIT o CUIL, carnet de socios de clubes y hasta detalles de índole privada, como por ejemplo si bebe alcohol.
Según la investigación de “A dos Voces”, el registro de este tipo de información vulnera claramente el derecho a la intimidad y a la privacidad. Además de vulnerar la Ley de Inteligencia Nacional. Lo mismo señalaron las Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora y el abogado Marcelo Parrilli legislador por el Movimiento Socialista de los Trabajadores – Nueva Izquierda, Patricia Bullrich y la ex legisladora por la Coalición Cívica, Fernanda Reyes.















