¿Avanza la estatización de YPF Repsol?... El CEO llegó, miró y se fue sin ser recibido por la Presidenta
Mientras las acciones de YPF Repsol caen día a día y con su caída cae su cotización, el precio puede llegar a ser menor que el que la empresa y algunos medios de comunicación calcularon, o sea, 16 mil millones de dólares.
Al respecto, fuentes gubernamentales próximas a este eventual proceso de estatización, señalan que ese no sería el precio que el gobierno pagaría y que este no alcanzaría ni al 50% y en cuotas. Se aduciría que YPF Repsol no cumplió con los procesos de reinversión previstos, que abusó de su condición en el mercado y que en ese contexto no se cubriría el cálculo inicial.
Obviamente, si esto sucediese, la empresa estatal española recurriría a tribunales internacionales pero el proceso sería largo y engorroso y su resultado, aún cuando pueda beneficiarlo recaería en otro gobierno.
Lo cierto es que el CEO (Chief Executivo Officer) de Repsol, Antonio Brufau se fue del país sin ser recibido, como aspiraba y había pedido, por la Presidenta.
Vino para reunirse con Cristina Fernández o eventualmente con Julio De Vido y el objeto principal sería para frenar el avance del Gobierno sobre YPF.
El presidente de Repsol Antonio Brufau esperó la llamada del Gobierno. El ejecutivo ya solicitó sendas entrevistas con la Presidenta y el ministro de Planificación, Julio De Vido. Finalmente fue recibido por De Vido y el Ministro de Economía Hernán Lorenzino.
Durante su estadía en el país, Brufau está -además- trabajando con el equipo de YPF, encabezado por Sebastián Eskenazi para delimitar un plan de acción durante los próximos años con la intención de presentárselo a la Presidenta. Se lo terminó presentando a los dos Ministros y sus declaraciones mostraron la existencia de distancia… “fue constructivo y positivo y acordaron seguir trabajando juntos en el futuro”, fue todo lo que dijo, o sea, una fórmula dialéctica de compromiso. En tanto que los Ministros no se expresaron a la salida del CEO.
Brufau arribó el viernes pasado tras la tensión entre el Gobierno e YPF (donde Repsol es accionista mayoritario). En un reportaje concedido a Página/12, el vicepresidente Amado Boudou, culpó a YPF de tener una visión de corto plazo, financiera y no productiva, que, a su juicio “se da de narices” con las necesidades del país.
Repsol posee el 58% de las acciones de YPF, y los Eskenazi otro 25%. El Gobierno quiere que la empresa disminuya drásticamente el giro de dividendos a Repsol y a la familia Eskenazi.
Mientras las acciones de Repsol en Madrid siguen cayendo: ayer un 4%. La compañía ya perdió un 15% de su valor desde que arrancó el 2012.
Según los principales diarios económicos del día, en el Gobierno no parecen dispuestos a mostrarse con algún ejecutivo de YPF. “Estamos preocupados por la sustentabilidad de la política de dividendos de YPF”, dijeron los analistas Marcus Sequeira y Luiz Fonseca, de Deutsche Bank, según la agencia Bloomberg.
Es claro que si Brufau se fue sin ser recibido por la Presidenta es porque el gobierno está considerando seriamente la estatización o bien ya la decidió y está especulando con la caída de las acciones para mejorar su adquisición.















