Boca Vs. River… ¿Desde cuando un Gobernador (Capitanich) negocia con barras bravas?
Lo expresan como si fuera un éxito… “Los barras sólo vienen a alentar”. Y así, la potestad del poder del Estado se transforma en una triste expresión de aceptación ante la violencia mafiosa y delictiva, vestida de legitimidades de hinchas de futbol. Si un ciudadano común intenta hablar con un Gobernador, se le hace difícil cuando no imposible. Pero si son las barras bravas de River o Boca, el camino se abre. Vergonzosamente, pero se abre.
Solo leer las expresiones de Marina Capitanich (prima del Gobernador), designada por éste para la organización del partido, nos debería avergonzar… “los barras se han comunicado con el Gobernador”, dice una de sus expresiones.
Ficcionemos el mundo del absurdo
Y uno puede imaginar la llamada…
“hola Gobernación, fierita me pasas con el Gobernador, habla la barra (de River y Boca)”…
“a ver espéreme que le pregunto”… “espere un minutito, el Gobernador lo va atender”…
“hola señor barra brava, que alegría que me llame, estábamos preocupado, usted sabe, con los antecedentes que ustedes tienen”…
“no se preocupe jefazo esta vez no tenemos pensado matar a nadie, golpear a nadie, robar a nadie, extorsionar a nadie, violar a nadie, solo queremos alentar al club de nuestros amores… pero algunas entraditas de favor nos vendrían bien, usted sabe… de las suyas, total después decimos que nosotros las compramos”…
“quédese tranquilo señor barra, con nosotros no tendrá problemas, somos pluralistas, no discriminamos y sabemos reconocer el amor a la camiseta”…
“bárbaro fierita, entonces viajamos tranquilos y llevamos los trapos”
Lo cierto es que, según la prima de Jorge Capitanich, los barrabravas de Boca y River se comunicaron con el gobernador de Chaco y prometieron no enfrentarse.
A pocos días del primer Superclásico del verano en Resistencia y con la confirmación de que las barras de Boca y River presenciarán el partido, la prima de Jorge Capitanich dijo que los violentos se comunicaron con el gobernador de Chaco e irán solamente a alentar.
“Los barras se han comunicado con el gobernador de la provincia. Vienen a alentar”, reveló Marina Capitanich, prima del mandatario provincial, quien la designó para la organización del partido.
Si bien Capitanich aseguró no tener detalles de esa conversación con el gobernador, dijo tener “entendido que los chicos vienen a alentar a su equipo y que no hay voluntad alguna de enfrentamiento con el equipo adversario”, sostuvo en declaraciones a radio La Red.
Asimismo, dejó entrever cierto temor respecto de choques de facciones antagónicas de cada uno de los clubes. “El problema no es Boca contra River, sino las internas que tienen entre ellos”, resaltó la mano derecha del gobernador Capitanich en el club Sarmiento -allí se jugará el Superclásico-, del cual es el presidente.
Por otra parte, la dirigente chaqueña aseguró que los barras “no han pedido entradas sin cargo” sino que “todos vienen con entradas adquiridas”… Jjajajajaja claro, como siempre, porque las barrabravas compran entradas y nunca las revenden. Fue en ese momento cuando Marina Capitanich admitió el diálogo del gobernador con los barras bravas y aclaró que “fueron ellos los que se comunicaron con nosotros, avalando el evento”.
Jorge Capitanich se había hecho cargo de la seguridad del espectáculo y montó un operativo que contó con el apoyo del gobierno nacional para que casi medio centenar de efectivos de la Policía Federal y la Gendarmería Nacional estén afectados al operativo antes del ingreso a la provincia del Chaco. Serán en total más de dos mil agentes de seguridad que estarán en el operativo, que ya se inició durante este fin de semana en los accesos a la provincia. Dicho acuerdo, refirió Marina Capitanich, se llegó en una reunión llevada a cabo “a principios de enero” en Resistencia.
Los barras de Boca y River irán por rutas diferentes. Los de Boca lo harán por la ruta 11, en tanto que los de River viajarán por la ruta 14. Una vez que arriben a la capital chaqueña y del distrito de Fontana, las dos parcialidades llegarán al estadio también por distintos caminos. ¿Qué son, hinchadas de futbol que vienen a alentar o dos bandas de delincuentes disputándose el control de las rutas? ¿Qué peor sería que se cruzaran en alguna confitería?
Todo muy triste, el Estado Nacional y Provincial gasta más dinero en separar delincuentes que en proteger inocentes.















